Olivofobia: el Miedo a las Aceitunas

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La fobia a las aceitunas, conocido también como olivofobia, es el miedo irracional y extremo hacía los distintos tipos de aceitunas, sean de la clase que sea y del aspecto que posean.

Este miedo no consiste en tener simplemente asco al alimento simplemente por el hecho de que no le guste su sabor. En ese caso usted no sufre ningún trastorno como el que se padece con una fobia. Hablamos de personas que son incapaces de mantenerse en la misma habitación en la que haya una sola aceituna, provocando una respuesta de huida en el cerebro que le obliga a evitarlas a toda costa.

El olor, su textura o los colores de las distintas clases son motivos suficientes para que una persona con pánico a las olivas no conciba comer en una mesa en la que haya un cuenco de este fruto tan común en la dieta mediterránea.

Existen casos de personas con este trastorno que son incapaces de sentarse junto a la mesa sabiendo que antes hubo aceitunas. Así pues, estas repulsiones pueden afectar la vida cotidiana del aquejado.

Hay que reseñar que la fobia afecta solo al fruto en sí, ya que normalmente estas personas no tienen problemas con productos derivados de la aceituna como puede ser el aceite o los cosméticos.

¿Por qué miedo a las aceitunas?

El origen del miedo a las aceitunas depende del individuo. Son muchas las teorías sobre el origen de las fobias, siendo la más aceptada que esta se produce en situaciones de estrés o por experiencias traumáticas durante la infancia.

Los factores genéticos o ambientales también tienen parte de responsabilidad según algunas investigaciones. En muchos casos, las personas ni siquiera recuerdan que les llevó a desarrollar su pánico.

Características y síntomas del miedo a las aceitunas

Los síntomas pueden variar según el grado de la fobia, pero los más característicos son: nerviosismo, agitación, nauseas, mareos, frío, sensación de ahogo, asco, sudores o ansiedad.

Algunas de las situaciones que una persona con olivofobia intenta evitar son:

Comer en restaurantes en los que sirvan aceitunas

  • Entrar en tiendas de encurtidos
  • Entrar en locales calurosos en los que el calor pueda identificar el olor de la aceituna
  • Besar o abrazar a personas que hayan tomado antes aceitunas
  • Mirar fotografías de aceitunas o huesos de aceitunas.

En los casos más grave, el afectado es incapaz de acercarse a productos que lleven o se hayan producido con aceitunas, como pueden ser patés, salsas, pan, cerveza, arroz, cremas, pasteles o bizcochos, geles de baño, etc.

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